Para tratar el problema del modo más sencillo, diremos que una planta está enferma cuando por causas externas o alteraciones internas, pierde su aspecto y funciones normales. En la mayor parte de los casos, las personas que cuidan las plantas se dan cuenta de la enfermedad sólo cuando las hojas se ponen feas o cuando observan otros síntomas extraños y preocupantes. A veces, sin embargo, los motivos parecen un misterio impenetrable. Naturalmente no siempre puede repararse el daño, pero gran parte de las enfermedades se pueden tratar o prevenir si se abordan a tiempo los cuidados oportunos.





