23/09/2026 — Actualizado por Carles Herrera
En el campo es normal ver árboles y arbustos de forma irregular y con alguna rama seca. En un jardín cuidado, en cambio, las plantas tienen buena forma y están limpias. La diferencia es la poda. Ninguna planta necesita que la poden para crecer de forma natural: la poda es una necesidad del cultivo, y siempre debe tener un objetivo claro y mejorar la vida de la planta, no perjudicarla.
Para qué se poda
- Formación: sobre todo en árboles jóvenes, ornamentales o frutales, para darles una estructura equilibrada.
- Sanitaria: elimina ramas secas, rotas, enfermas o con plaga. Es la más importante para la planta y se puede hacer siempre que haga falta, salvo en plena helada.
- Floración y fructificación: rosales, hortensias y frutales necesitan una poda anual para producir más flores y frutos.
- Estética: recorte de setos y figuras vegetales.
- Por necesidad: ramas que molestan a otras plantas, a edificios o a tendidos.
Retirar las flores marchitas de los arbustos y los frutos que no se van a aprovechar evita que la planta gaste energía y ayuda a conservar su belleza.
Cuándo podar
La tradición decía que había que podar en pleno reposo invernal, y en muchas zonas la poda se ligaba a fechas del santoral. La práctica demuestra que el mejor momento para la poda fuerte es a finales de invierno, poco antes de la brotación, en días secos: entre febrero y marzo para las plantas de hoja caduca, y en marzo y abril para las de hoja perenne de nuestro clima, según la zona. La poda en verde de verano es mucho más suave: se aclaran y despuntan ramas, pero siempre dejando hojas para que la planta siga haciendo la fotosíntesis. Las ramas secas y los cortes pequeños de limpieza se pueden hacer en cualquier época.
Cómo hacer los cortes
Usa herramientas bien afiladas y limpias para que los cortes sean limpios, sin desgarros. Corta en diagonal, justo por encima de una yema sana, con la parte inclinada hacia el lado contrario a la yema para que escurra el agua. No dejes tocones, porque se secan y se pudren. Al eliminar una rama gruesa, corta justo por fuera del cuello de la rama (el engrosamiento donde se une al tronco) sin dañarlo: desde ahí la planta cierra la herida con un callo. Evita cortar ramas de gran diámetro salvo por motivos sanitarios o de seguridad. Sobre las pastas cicatrizantes hay debate: se usan en heridas grandes, a menudo con cobre, pero algunos expertos advierten que no curan la herida y pueden retrasar el cierre.
Casos habituales
- Rosales: una poda principal a finales de invierno y una poda de verano suave, con eliminación de flores pasadas.
- Setos y figuras: varios recortes al año, coincidiendo con las brotaciones, para que se mantengan compactos y tupidos.
- Plantas que crecen altas y desnudas: despunta los tallos para que ramifiquen y se vuelvan más frondosas.
- Hojas amarillas y ramas secas: elimínalas en cuanto aparezcan y busca la causa para que no se repita.
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Carles Herrera, con más de 50 años de experiencia en jardinería, responde personalmente a tus consultas.
Este artículo ha sido revisado y aprobado por Carles Herrera, con más de 50 años de experiencia en jardinería y paisajismo profesional.
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