
Una cortina viva es una estructura cubierta por plantas trepadoras que se utiliza para añadir belleza, privacidad y beneficios ambientales a un espacio. Se eligen plantas adecuadas para el clima local, que se guían a lo largo de una estructura como enrejados, barandillas o rejillas de alambre. Esta cortina viva requiere planificación en cuanto a ubicación y estructura, así como cuidados regulares como riego, poda y control de plagas, para mantener un crecimiento saludable y frondoso. Además de su función estética, una cortina verde puede mejorar la calidad del aire y proporcionar sombra natural.
Créditos Conocimientum

Plantas ideales para cortinas vivas
La elección de la planta depende de la orientación. Para sol pleno: buganvilla, rosa trepadora, bignonia, pasionaria (Passiflora), lantana trepadora. Para semisombra: hiedra (Hedera helix), Trachelospermum jasminoides (jazmín estrella, con perfume), Hydrangea petiolaris (hortensia trepadora). Para sombra densa: hiedra y Parthenocissus (vid virgen) son las únicas opciones viables.
Estructura y anclaje
La estructura de soporte debe estar bien dimensionada antes de plantar: una trepadora adulta cargada de follaje y lluvia ejerce una presión considerable. Las mallas de acero inoxidable tensada son la solución más duradera. Los enrejados de madera tratada funcionan bien para trepadoras de peso moderado. Para buganvillas o wisterias, que son especialmente vigorosas y pesadas, se necesita una estructura sólida con postes de metal o perfiles de aluminio anclados con tacos expansores.

