Abonar bien es uno de los gestos más importantes del jardinero, y también uno de los más malentendidos. Muchas plantas sufren por exceso de abono —sobre todo en maceta— más que por falta. Otras no se desarrollan bien por un suelo pobre o desequilibrado. Carles Herrera explica en esta guía todos los tipos de abono que existen, cuándo usar cada uno y cómo aplicarlos correctamente para que tus plantas alcancen su máximo potencial.
¿Por qué necesitan abono las plantas?
En la naturaleza, las plantas toman los nutrientes del suelo, que se regenera continuamente gracias a la descomposición de materia orgánica. En el jardín y especialmente en macetas, ese ciclo se interrumpe: el sustrato se agota y la planta necesita aportes externos. Los tres nutrientes principales —nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K)— cumplen funciones muy distintas y deben equilibrarse según el objetivo de cultivo.
| Nutriente | Función principal | Deficiencia visible | Exceso |
|---|---|---|---|
| Nitrógeno (N) | Crecimiento foliar, color verde | Hojas amarillas pálidas, crecimiento lento | Exceso de hoja, pocas flores, vulnerabilidad a plagas |
| Fósforo (P) | Raíces, flores, frutos | Hojas violáceas, raíces débiles | Raro en jardín, bloquea otros minerales |
| Potasio (K) | Resistencia, floración, calidad del fruto | Bordes de hoja quemados, frutos de mala calidad | Raro, bloquea calcio y magnesio |
Tipos de abono: orgánicos vs. químicos
Abonos orgánicos — lentos pero duraderos
| Abono orgánico | NPK aproximado | Velocidad | Ideal para |
|---|---|---|---|
| Compost casero | Variable (1-2-1) | Muy lento | Mejora de suelo, abono de fondo |
| Estiércol maduro | 0,5-0,3-0,5 | Lento | Abono de fondo, mejora estructural |
| Humus de lombriz | 1,5-2-1 | Medio | Macetas, plantas de interior, semilleros |
| Harina de sangre | 12-1-0 | Medio-rápido | Plantas que necesitan nitrógeno rápido |
| Harina de hueso | 3-15-0 | Lento | Bulbos, raíces, abono de fondo |
| Algas marinas | 1-0,5-2 | Medio | Mejora la resistencia, estimulante |
Abonos minerales (químicos) — rápidos y precisos
| Tipo | Presentación | Ventaja | Uso recomendado |
|---|---|---|---|
| NPK granulado de liberación lenta | Gránulos | Dura 3-6 meses, sin riesgo de quemadura | Abono de temporada en macetas y jardín |
| NPK líquido soluble | Líquido concentrado | Acción rápida, dosificación exacta | Abono de mantenimiento quincenal |
| Nitrato amónico | Granulado | Nitrógeno disponible rápido | Céspedes, plantas de hoja en crecimiento |
| Superfosfato | Granulado | Estimula raíces y floración | Trasplantes, abono de fondo |
| Sulfato de potasio | Granulado/soluble | Potasio sin cloro (mejor para plantas sensibles) | Tomates, fresas, frutales, flores |
Abonos específicos por tipo de planta
| Planta | Abono recomendado | Cuándo | Frecuencia |
|---|---|---|---|
| Rosales | Específico rosales (alto K, Mg) | Febrero-septiembre | Cada 15 días (líquido) o cada 3 meses (gránulos) |
| Tomates y pimientos | NPK alto en K (tipo 5-5-10) | Desde trasplante hasta cosecha | Cada 10-15 días (líquido) |
| Césped | Alto en N (nitrógeno) | Primavera y otoño | 3-4 veces al año |
| Plantas de flor en maceta | Geranios, petunias: alto K | Primavera-verano | Cada 15 días |
| Camelias, azaleas, rododendros | Específico ericáceas (acidificante) | Tras la floración | 2-3 veces al año |
| Cítricos | Específico cítricos (con Mg y micronutrientes) | Febrero-septiembre | Cada 30 días |
| Suculentas y cactus | Específico cactus (bajo N, alto K y P) | Primavera y verano | 1-2 veces por temporada |
| Plantas de interior | NPK equilibrado (tipo 7-7-7) líquido | Marzo-septiembre | Cada 15-30 días |
Cuándo NO abonar
- En invierno: Las plantas en reposo no absorben nutrientes. El abono se acumula en el sustrato y puede dañar las raíces.
- Con la planta enferma o estresada: El abono no cura enfermedades y puede empeorar la situación. Primero trata el problema, después abona.
- Recién trasplantada: Espera 4-6 semanas tras el trasplante. El nuevo sustrato suele tener nutrientes suficientes y las raíces están en proceso de adaptación.
- Con sequía severa: Sin agua, las raíces no pueden absorber nutrientes y el abono puede quemar. Riega bien antes de abonar.
- En pleno verano con calor extremo: Con temperaturas superiores a 35°C, las plantas están en modo supervivencia. Espera a que refresque.
Consejos de Carles Herrera sobre el abonado
- El compost primero: Antes de cualquier abono mineral, mejora tu suelo con compost. Un suelo vivo y rico en materia orgánica necesita mucho menos abono que uno pobre.
- Menos es más en macetas: Las raíces de las plantas en maceta están confinadas y son más sensibles al exceso de sales minerales. Usa siempre la mitad de la dosis recomendada y aumenta si ves que la planta lo necesita.
- Lee la etiqueta: Las relaciones NPK están indicadas en el envase. Para crecimiento vegetativo, busca más N; para floración y fruto, más P y K.
- El magnesio para el color: Si tus plantas tienen hojas amarillas con nervios verdes (clorosis), puede ser falta de magnesio. Sulfato de magnesio (sal de Epsom) disuelto en agua (20 g/L) aplicado mensualmente mejora notablemente el color.
- Algas marinas como estimulante: Los extractos de algas marinas no son propiamente abonos sino bioestimulantes que activan las defensas de la planta. Usados mensualmente como complemento del abono habitual, mejoran la resistencia a plagas, sequía y temperatura.
Para plantas en maceta, el abono líquido de liberación inmediata aplicado cada 15 días durante la temporada de crecimiento (primavera-verano) es el más efectivo porque permite dosificar con precisión. Los gránulos de liberación lenta son una alternativa cómoda (duran 3-6 meses), especialmente para quien tiene muchas macetas. El humus de lombriz es la mejor opción orgánica para macetas.
El jardín se abona principalmente en dos momentos: en primavera (marzo-abril), cuando las plantas arrancan su crecimiento activo, y en otoño (septiembre-octubre), con un abono de fondo orgánico que mejora el suelo para la siguiente temporada. El abono de verano se reserva para plantas en maceta y cultivos de huerto en plena producción. En invierno, generalmente no se abona.
Cada uno tiene su momento y función. El abono orgánico (compost, humus de lombriz, estiércol) mejora la estructura del suelo, alimenta la vida microbiana y libera nutrientes lentamente: es ideal como abono de fondo y para mejorar suelos pobres. El abono mineral actúa rápido y permite corregir carencias concretas con precisión. Lo ideal es combinarlos: base orgánica y complemento mineral cuando sea necesario.
El amarillamiento foliar puede deberse a causas muy diversas: exceso de riego (la más frecuente), deficiencia de hierro en suelos calcáreos (clorosis férrica — hojas amarillas con nervios verdes), exceso de abono nitrogenado, plagas o enfermedades, o simplemente envejecimiento natural de hojas inferiores. Antes de añadir más abono, descarta el exceso de riego y observa el patrón de amarillamiento: si los nervios quedan verdes, es clorosis férrica y se corrige con quelato de hierro.
Los abonos específicos para tomates tienen una fórmula alta en potasio (K) y fósforo (P) y moderada en nitrógeno (N), que es exactamente lo que necesitan los tomates en su fase de fructificación: más potasio para la calidad y dulzor del fruto, más fósforo para las raíces y la producción de flores. Durante las primeras semanas de crecimiento vegetativo se puede usar un abono más equilibrado o incluso ligeramente más alto en nitrógeno.
¿Tienes dudas sobre cómo abonar tus plantas?
Carles Herrera te asesora sobre el programa de abonado ideal para tu jardín, huerto o plantas de maceta. Cuéntale qué tienes y qué resultado buscas.

