El membrillo es una fruta de otoño que tiene un sabor ácido y que puede emplearse para perfumar las habitaciones por el suave aroma que desprende. Normalmente se consume cocido o en forma de jaleas o dulces, ya que crudo no resulta del gusto de muchas personas por su sabor ácido y astringente. La forma más conocida de consumirlo es como dulce de membrillo.

