Descripción
En jardinería casi nunca se falla por no saber cómo. Se falla por hacerlo en el mes que no era.
Sembrar tres semanas antes de tiempo, abonar cuando la planta está parada, podar en plena brotación: son trabajos bien hechos en el momento equivocado, y el resultado es el mismo que si estuvieran mal hechos.
Este calendario recorre los doce meses: siembra, poda, abonado y tratamientos preventivos, con lo que corresponde a cada momento del año. Y dice también lo contrario, que casi ningún calendario dice: qué conviene no tocar todavía.
Está pensado para tenerlo a mano, no para leerlo de una vez. Se imprime, se cuelga y se consulta el primer fin de semana de cada mes.
El jardín no se lleva con energía. Se lleva con calendario.







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